De manera similar a lo que viene ocurriendo en el área del desarrollo tecnológico, la evolución en el ámbito de las amenazas que operan a través de internet parece lejos de llegar a su fin.
Muy por el contrario, los ciberdelicuentes están apelando a nuevas estrategias a fin de responder al móvil que hoy motoriza todas las agresiones web: la búsqueda de la ganancia económica.
“Hay una convergencia de ataques. No hay una sola agresión, sino una combinación de ataques como para que los hackers puedan obtener con mayor seguridad distintas fuentes de datos”, aseguró Ariel Beliera, técnico de preventa de Symantec, durante la presentación del informe de seguridad de la firma correspondiente a los primeros seis meses del año.
El ejecutivo citó como ejemplo de la nueva estrategia al portafolio MPack, una serie de programas para hackeo de datos y control remoto de equipos que, actualmente, se consigue por internet a un precio que no supera los U$S 1.000.
Mediante el MPack los atacantes pueden desplegar una colección de componentes de software para instalar códigos maliciosos en miles de equipos en todo el mundo.
De este modo, los agresores se ven posibilitados de monitorear el éxito del ataque a través de diferentes métricas electrónicas, con una contraseña protegida e incluso una consola de administración.
Según Symantec, el MPack aprovecha las vulnerabilidades presentes en los navegadores más utilizados para, una vez obtenido el control del equipo al que se desea afectar, proceder a descargar un número amplio de amenazas que aseguren el monitoreo del sistema hackeado.

La disponibilidad de este tipo de aplicaciones explicita una profesionalización en lo referente al desarrollo de utilidades diseñadas para ataques específicos. “Los atacantes ahora son hombres de negocios y llevan las mismas metodología que tiene una empresa para concretar estas actividades”, sostuvo Beliera.
Daño específico
“Los ataques ahora no son dirigidos directamente a las potenciales víctimas sino a los servidores a los cuales acceden estos clientes”, comentó el ejecutivo. Así, queda en evidencia otro cambio en las formas de ciberataque detectadas en estos últimos años.
Mientras que hasta 2006 el punto más débil de la cadena de seguridad tenía su epicentro en el usuario final, las constantes campañas de concientización desplegadas por la mayoría de las empresas del sector habría surtido efecto. Y de ahí que ahora, nuevamente, los cañones de la delincuencia virtual parecen estar enfocados en el área de las empresas.
Claudio Caracciolo, Senior Security Specialist y director de la firma Root-Secure, expuso que un ataque exitoso contra un servidor deriva en un problema de seguridad para todos los usuarios que dependen de esa arquitectura.
El problema zombie
El informe dado a conocer por Symantec reveló, también, que el problema de las redes zombies continúa siendo un flagelo de singular relevancia en la Argentina. Como se sabe, las redes están conformadas por computadoras que, infectadas previamente, responden a un atacante sin que el dueño real del equipo lo sepa.
Las redes zombies son utilizadas tanto para esparcir spam como para perpetrar ataques a otros dispositivos. De acuerdo a la firma de seguridad, en la primera mitad del año Argentina sólo fue superada por Brasil en cuanto a presencia de redes zombies en su territorio.
La presencia de estas redes creció un 3% en comparación con el segundo semestre de 2006 y, según Symantec, Argentina es escoltada por Chile entre los países de la región que más padecen este flagelo.

Con el fin de hacer las delicias de los amantes de la tecnología y la informática, ThinkGeek.com lanzó una prenda que no sólo puede prescindir de pasar por la plancha, sino que también ahorra la incomodidad de llevar encima un detector Wi-Fi, ya que le permite conocer al usuario qué lugares son aptos para conectarse con una portátil.
De acuerdo a los datos relevados por un informe de la firma de seguridad informática PandaLabs a través de las herramientas online NanoScan y TotalScan, el 33% de los usuarios que tienen instalada alguna solución de seguridad están infectados por algún tipo de malware, mientras que entre aquellos que están desprotegidos, la cifra asciende al 46%.
