
Un grupo de investigadores de la Universidad de Tuft ubicada en Massachussets, Estados Unidos, se encuentra desarrollando una investigación para diseñar computadoras que, tras recibir información sobre el agotamiento del usuario, adapten su interfaz con el objetivo de evitar un cansancio mayor.
La iniciativa es financiada por la Fundación Nacional de la Ciencia de Estados Unidos, que ya invirtió 445 mil dólares en el proyecto, y se basa en un sistema que medirá el flujo sanguíneo cerebral para determinar el estado de agotamiento de los usuarios.
Según los científicos encargados del desarrollo, es precisamente este tránsito de sangre el encargado de precisar si una persona está saturada laboralmente, frustrada o distraída.
De este modo, para establecer la condición del internauta, éste contará con una especie de vincha en su cabeza, que funcionará como receptor lumínico y evaluará el flujo de sangre oxigenada de su cerebro.
La luz pasará a través de los tejidos humanos y será absorbida diferencialmente según encuentre hemoglobina oxigenada o desoxigenada. Ante una carencia de oxígeno, las zonas del cerebro más exigidas absorberán una mayor cantidad de luz.
Entonces, una vez que el sistema detecta qué parte del cerebro puede presentar en algún momento poca sangre oxigenada, necesaria para elaborar tareas exigentes, enviará la información a la PC para que la interfaz del equipo ajuste su nivel de iluminación.
“Cada cambio será gradual para evitar un sobresalto en el usuario”, señaló Robert Jacob, uno de los investigadores del proyecto. “Si la computadora sabe un poco más sobre su dueño, podrá comportarse mejor“, añadió.
Asimismo, de acuerdo al portal periodismo.com, el experto indicó que el proyecto podría aplicarse a diversos sectores, como la industria aérea: “Si la PC sabe que tu carga de trabajo está aumentando tal vez pueda ajustar el contraste del monitor. Si sabe que un controlador aéreo está saturado, puede que el control del próximo avión sea asignado al compañero del lado”.